5 pasos para huir de las “posverdades”

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02 Jul 5 pasos para huir de las “posverdades”

Artículo escrito por Jorge Resina, @jorgeresina

2016 pasará a la historia como el año de las “posverdades”. Ese neologismo que el Diccionario de Oxford encumbró como la palabra más importante del curso. Un concepto que adquirió especial relevancia con los referendos de Inglaterra y Colombia y las elecciones de EEUU. Ante la perplejidad que causaron los resultados, el término condensa una explicación sobre por qué las personas votaron en contra de lo esperado. Para ello, la definición alude a cómo los llamamientos a la emoción y las creencias personales pueden influir más en la formación de la opinión pública que los hechos objetivos. Una respuesta simple y, en cierto modo, consoladora, pero ¿suficiente?

La inestabilidad de la geopolítica mundial, la eclosión de las emociones y la vertiginosa irrupción de las redes digitales ha provocado una sensación general de confusión. Una falta de certidumbre que requiere de la búsqueda de referentes claros y sencillos que ayuden a ordenar esa nueva realidad que tiene como rasgos principales su carácter líquido y visual. Si bien, y sin minusvalorar el alcance de los cambios, la rapidez con que estos se están dando no debe llevar a conclusiones apresuradas. Muchos de los procesos que hoy vivimos encuentran sus raíces en el mismo origen del comportamiento político del ser humano. ¿O acaso la historia no está marcada de hitos imprevistos?

La principal labor del analista es intentar ver más allá de la superficie. Conceptos como la “posverdad” son sugerentes, pero no dejan de responder a modas y a la necesidad de crear nuevos términos que se vendan bien en el mercado de los trending topic. No es de extrañar, por tanto, que la lista de neologismos siga creciendo en los próximos años, a riesgo de ofrecer explicaciones efímeras o pocos consistentes. No es cuestión de condenar la creación de nuevas palabras, en absoluto, pero sí de poner en cautela al analista sobre sus limitaciones.

Muchos de los acontecimientos recientes no lo son tanto en su fondo y, en ocasiones, tampoco en sus formas. Basta, por ejemplo, con revisar la bibliografía que explicaba a comienzos de la década de los años 90 el auge de nuevos líderes en América Latina. Las interpretaciones de entonces sobre el ascenso al poder de políticos como Carlos Menem, Alberto Fujimori o Fernando Collor de Mello no distan tanto de las ofrecidas hoy tras el triunfo de Donald Trump.

¿Cómo lograr entonces un análisis con cierta profundidad? Aunque no hay fórmula mágica, un diálogo con la teoría siempre ayudará. Una combinación de las distintas corrientes que ofrece la Ciencia Política puede darnos algunas pistas. Aquí van algunos pasos para iniciar el camino:

  1. Ten en cuenta la construcción histórica del país (institucionalismo histórico).
  2. Indaga sobre la naturaleza de sus instituciones, cómo se componen y qué equilibrio de poderes existe más allá de lo formal (neoinstitucionalismo).
  3. Identifica cuáles son los principales actores políticos y cómo interaccionan (teoría de sistemas).
  4. Piensa qué incentivos pueden encontrar que guíen su comportamiento (teoría de la elección racional).
  5. Y, por último, no olvides que también hay otros aspectos, como el sentido de pertenencia y la identidad, que juegan un papel crucial (constructuvistas).

 

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Foto Jorge Resina

Jorge Resina es Doctor Europeo en Ciencia Política, con premio extraordinario, por la Universidad Complutense de Madrid, donde también es premio extraordinario en la Licenciatura de Ciencias Políticas y de la Administración, y Máster en Estudios Contemporáneos de América Latina. Licenciado en Periodismo y Comunicación Social por la Universidad de Gales, ha realizado estancias de investigación en la Universidad de California, la Universidad de Cambridge, la Universidad de Lisboa, FLACSO Ecuador y el TEC de Monterrey. Entre otras actividades profesionales, ha sido consultor de la Organización de Estados Americanos (OEA) y responsable de comunicación y cultura de la Embajada de Bolivia en España. Actualmente, trabaja en la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), donde lidera el proyecto Somos Iberoamérica, portal de pensamiento y análisis sobre cooperación y desarrollo.

Twitter: @jorgeresina, https://twitter.com/jorgeresina

Linkedin: https://es.linkedin.com/in/jorgeresina

Academia: http://ucm.academia.edu/JorgeResina

* Libro de política publicado en 2016 o que haya leído en este año que recomendaría a alumnos y profesionales de este ámbito: The Politics of Resentment. Rural Consciousness in Wisconsin and the Rise of Scott Walker. Katherine J. Cramer, The University of Chicago Press, 2016.

* Un nombre: el político que mejor comunique a su juicio: Justin Trudeau, Primer Ministro de Canadá.

* Cualidad a la que asocie la política actual nacional (en su país) e internacional. ¿Qué le inspira?: En el caso de España: Inmadurez. Ante una situación que requiere sentar las bases de futuro del país, con una mirada de medio y largo alcance, y dar respuestas a las nuevas preguntas que están surgiendo, la clase política es incapaz de dar la talla. Los actores políticos están demasiado centrados en sí mismo y en la coyuntura electoral, sin fomentar un escenario que facilite el diálogo y las condiciones para construir un nuevo pacto social y político. Actúan como adolescentes en pleno fervor hormonal, a ver quién sale más atractivo en la selfie.

En el caso de la política internacional: Transición. Estamos en una época de reacomodo de la geopolítica internacional, un proceso que puede aún durar décadas, en el que se está conformando un nuevo orden mundial.

* ¿Con qué tema de actualidad ligaría actualmente su asignatura? ¿Con qué suceso cree que está más relacionada? Con los cambios electorales, las movilizaciones ciudadanas y el surgimiento de nuevas fuerzas políticas, al calor del uso creciente de las redes digitales como herramienta de comunicación política.

Con los resultados de las elecciones de EEUU y de los referendos celebrados en Reino Unido, Colombia e Italia durante el año 2016.

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